lunes, 22 de agosto de 2011

ESPECIALISTAS E INVESTIGADORES DEMANDAN QUE MÉXICO SALGA DE LA OCDE Y VOLVER A LA UNESCO. NO AL RIEMS Y LAS COMPETENCIAS

 "La reforma de la educación nacional que pretende imponer el llamado modelo por competencias, desde los niveles básicos hasta el universitario, es criticado por “economicista”, por privilegiar la creación de mano de obra barata y calificada por encima de la formación integral ciudadana y por generar mayor marginación en los sectores más empobrecidos."


La violencia proviene de causas estructurales: ignorancia, pobreza y desprecio a la inclusión de todos a la educación, de una visión manipuladora de la SEP y del SNTE, de los mensajes de violencia de televisión, de los anuncios publicitarios, los videos y los juegos de computadora, que van formando un currículum vivido que cada día domina más que el irrelevante currículum de la escolaridad.
  El gobierno decidió de manera “unilateral” desarrollar proyectos educativos con la OCDE, para aplicar el programa de competencias laborales de carácter reduccionista y economicista, y no trabajar en los planes de la UNESCO. Desde 1983 se afianzó la tendencia a vincular educación, trabajo y empleo: “Esta importante concepción del cambio social, fundada al seno del Banco Mundial y otros organismos internacionales de financiamiento, perfila una educación básica que alfabetiza para el trabajo, capacita desde una edad temprana y certifica competencias laborales, en un ciclo de 11 años escolarizados, para preparar mano de obra barata, dispuesta a sujetarse a procesos de explotación intensiva.”
Se denuncia que estos nuevos enfoques “reducen los fines de la formación a la adquisición de competencias individuales”, cancelan toda posible superación científica y humanística, y condenan a la tecnología nacional “a un nivel de inframundo”, que no se informa a la sociedad. Según documentos de la propia SEP, una competencia se define como la “integración de habilidades, conocimientos y actitudes en un contexto específico”.
En su artículo La OCDE y el futuro de la educación, el fallecido Pablo Latapí destacó que el conocimiento no es, como se plantea en estudios de la OCDE, “un activo para la producción, un producto entre otros que se vende y compra en el mercado”, y advirtió que este tipo de documentos constituyen “un proceso político de legitimación doctrinal tendente a imponer una determinada visión de la educación”. Y lamentó: que México “se halla sumado la OCDE, al Banco Mundial, al Fondo Monetario Internacional y a otros organismos internacionales en el propósito de conformar los sistemas educativos y orientar la revolución informática de acuerdo con los intereses de las economías dominantes....”. Este no es el modelo educativo que necesita México para lograr su desarrollo, porque los resultados están a la vista mayor rezago educativo y científico, mayor subordinación a la tecnología extranjera, deserción escolar, bajos salarios incluyendo a los profesionistas, desempleo, pobreza creciente y crisis continuas que nunca tocan fondo, sin esperanza de un futuro mejor.

La visión de la OCDE en educación es unidimensional, sólo está pensando en las necesidades inmediatas y está alienado, sólo tiene conjunción en la producción, distribución e intercambio de mercancías.

El gobierno mexicano suscribe acuerdos con la OCDE quien impone la educación por competencias, para un país de maquila, para un país sometido y militarizado, donde los jóvenes que no tienen todas las oportunidades para educarse deben estar y seguir así. Es una convicción, de la clase en el poder y el organismo, que corresponde a su visión de país que más le conviene explotar, porque le favorece para seguir acrecentando su riqueza a costilla de la pobreza de las mayorías.

El balance al que nos condenan los neoliberales, saqueadores y vendepatrias de este país, enciende una alerta roja: “Ya tenemos generaciones perdidas, los famosos ninis (ni trabajo ni estudio) o los jóvenes que están en la pobreza, en la ignorancia, y están nutriendo por miles las bandas de delincuentes. Las narcomantas expresan con mucha claridad la exclusión educativa, ¡todas tienen faltas de ortografía! ¡Las hacen jóvenes!”

¿Por qué nuestro país se une sin consultar a la OCDE y abandona la UNESCO?.

Con dinero baila el perro. En una conferencia titulada “Los retos de la educación superior en México”, Mónica Porres Hernández, profesora del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, comentó a finales de 2006 que en marzo de ese año México aceptó 240 millones de dólares del Banco Mundial para trabajar en la SEP en programas y planes de estudios basados en el régimen de competencias. Este compromiso hizo que en la campaña electoral por la presidencia en ese año, los candidatos evitaran hablar de la educación, pues los objetivos y metas ya estaban trazados por el Banco Mundial. Con el apoyo en México de ¡tremendos educadores!: la camarilla del SNTE, el titular de la SEP que quiere ser presidente y la todopoderosa jerarquía divina de  los mochos Yunquistas.

¿Por qué México se separa y retira a su representante de la UNESCO?. Obviamente porque Calderón está apoyando la idea de un país “subordinado a las grandes empresas transnacionales”, y por ello no se comprometen en el desarrollo científico, humanístico o filosófico como propone la UNESCO. Porque la UNESCO está promoviendo e impulsando la idea de que los gobiernos deben crear fondos especiales para subsanar las enormes deficiencias e inequidades que existen también en México. Mismas que preciso en su reciente visita Vernor Muñoz Villalobos, relator sobre  el Derecho a la Educación de la ONU.

En ese mismo sentido se expresa el ex Rector de la UNAM , Juan Ramón de la Fuente:  “Educar es formar seres humanos libres, sensibles, autónomos, críticos y creativos, aptos para el ejercicio de la democracia y para enriquecer la tradición cultural en la que están inmersos. Si la educación es un bien público no puede estar sujeta a las leyes del mercado.”

No en vano y como ejemplo de que el proyecto educativo de la OCDE no es el mejor para México, es el reconocimiento mundial que durante los últimos años ha recibido la UNAM, que siendo la única universidad pública que ha rechazado abiertamente implementar esta visión de  la educación por competencias,  es considerada actual e internacionalmente la mejor universidad de México y Latinoamérica, a pesar de la embestida presupuestaria del gobierno federal de recortarle su presupuesto para obligarla a aceptar la retrograda educación por competencias.
Fuentes: Pluma Libre
Consultar  REVISTA PROCESO 1739 / 28 de febrero de 2010, P.54

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