lunes, 3 de enero de 2011

Filosofía

"Y abiertamente consagré mi corazón a la tierra grave y doliente, y con frecuencia, en la noche sagrada, le prometí que la amaría fielmente hasta la muerte, sin temor, con su pesada carga de fatalidad, y que no despreciaría ninguno de sus enigmas. Así me ligué a ella con un lazo moral" Hölderlin: La muerte de Empédocles

2 comentarios:

Estefanía dijo...

Lo que todos sentimos por esta ciencia, por este arte o, como diría Villoro: por esta forma de ser, de vida... La Filosofía es en lo que creemos, por encima de todo... y ¿cómo explicarlo? Nadie mejor que Hölderlin y la poesía como el más alto grado metafísico que no constriñe al lenguaje en un concepto sino lo abre al símbolo.

Anónimo dijo...

¿Hay alguna forma de vivir si no es a través del pensamiento? Me parece que no, somos pensamiento, lo formamos y nos forma.